Este artículo de divulgación científica busca responder, de forma didáctica y accesible, la pregunta acerca de por qué son importantes los estudios feministas. La argumentación fue construida en tres partes: la primera trata de la invisibilidad de determinados sujetos en las ciencias, como objeto de estudio y, principalmente, como productores de conocimiento; la segunda trata de la negación del prejuicio y de la discriminación contra esos sujetos; y la tercera trata de las posibilidades de transformación de ese marco. El foco son las mujeres (incluidas las trans), consideradas como el sujeto de los feminismos, y a pesar de ser un diálogo profundamente interdisciplinario, fue escrito a partir del lugar de la Historia como área de conocimiento.